21/10/2013 francesc casadó 0Comment

EEUU vive pendiente de la aplicación de la Ley del Cuidado de la Salud a Bajo Precio, también conocida como Obamacare, un nuevo sistema de opciones en seguros médicos con precios reducidos para poder dar cobertura a un mayor número de ciudadanos.

La firme postura contraria a la reforma sanitaria que quieren imponer los republicanos y, en particular, el ultraconservador Tea Party, fue la causa del `cierre´ provisional del gobierno y se mantendrá durante el debate sobre los gastos en el Congreso hasta el mes de enero, sea cual sea el desenlace del compromiso presupuestario se habrá conseguido institucionalizar en la política y en los medios de comunicación la exclusión social de los sectores más desprotegidos.

En caso de ser aprobada la nueva ley sanitaria sería de aplicación solo en la mitad de los estados, allí donde gobierna el Partido Demócrata, la otra mitad, según un dictamen de la Corte no estarían obligados a aplicarla en su totalidad.

Durante las elecciones generales de 2012 los republicanos de Romney consiguieron la victoria en la región conocida como Cinturón Negro o Black Belt, esta región periférica sureña está formada por una decena de estados, tres de los cuales son los territorios más poblados de Norteamérica: California, Texas y Florida. El Black Belt se caracteriza por superar el 16% de pobreza y tener el mayor índice en desigualdad de ingresos.

Es en estos estados donde los censos calculan que el Obamacare dejaría varios millones de personas desprotegidas, sobre todo de raza negra y madres solteras. Es aquí donde el discurso populista de la derecha ha tenido más éxito: exaltación del nacionalismo y segregación racista como argumentos políticos para obviar la lucha de clases.

El auge de la extrema derecha también es perceptible en Europa y concretamente en Francia donde el Frente Nacional de Le Pen obtuvo un 20% en los últimos comicios. El discurso nacionalista dará buenos réditos políticos a esta candidatura, Francia tiene varias reivindicaciones de carácter identitario abiertas en su territorio: Alsacia y Lorena alemanas; el Rosellón catalán; la posible independencia de Flandes; Aquitania vasca; y la difícil integración de los inmigrantes en algunos distritos de París y la Provenza.

A escasos meses de las elecciones municipales la ciudadanía francesa ha salido a la calle para protestar por la sorprendente expulsión de Leonarda, la niña gitana, con este gesto xenófobo el presidente socialista Hollande se ha comportado cual comandante Cousteau tirando por la borda a parte de la tripulación en su `Calypso´ particular.

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