20/09/2012 francesc casadó 0Comment

El más rancio españolismo ha reaparecido tras la Diada de Catalunya de la mano de los dos partidos mayoritarios en el parlamento español, acusaciones de `populismo´ contra el discurso que Artur Mas hizo concluida la multitudinaria manifestación, no es de extrañar, también lo han hecho con Hugo Chavez cuando cuenta con un amplio respaldo electoral en las próximas elecciones venezolanas. Se trata de dar a entender que “los nacionalismos” son solo un sentimiento pequeño burgués que exacerba los rasgos identitarios y pone en riesgo la unidad de España.

Tras la decepcionante negativa de Mariano Rajoy al pacto fiscal el President ha adelantado que el debate del Parlament catalán los días 25, 26 y 27 tendrá una importancia trascendental, donde probablemente anuncie elecciones anticipadas.

La hoja de ruta para la vía soberanista precedió la fecha del Onze de Setembre, hace unas semanas el líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, proponía formar una coalición electoral junto con Iniciativa-Verds y Convergencia i Unió hacia un gobierno de transición nacional que convoque un referéndum por la independencia para el 2014, propuesta compartida por la Asamblea Nacional de Catalunya, referente del sentimiento identitario en la sociedad civil y organizadora de la manifestación.
Al día siguiente de la Diada el ecosocialista Joan Herrera, presidente de IC-EUiA, aproximaba posiciones declarando:
“Es necesario iniciar el dialogo para poner en marcha el derecho a decidir. (…) Pero también trabajar para sumar amplias mayorías. En un momento como el actual debemos ser más”.

El consenso y el diálogo entre gobiernos central y autonómico debería definir como se asume la cuestión nacional catalana, reconociendo el derecho de autodeterminación en un sistema federal -el federalismo ha sido defendido por el PSOE durante años como modelo de relación entre estado y autonomías pero sorpendentemente olvidado por Rubalcaba- o a través de un nuevo estado-nación.
El derecho de las naciones a la autodeterminación se define como una reivindicación democrática de carácter liberal, de liberación nacional y económica. Desde las distintas organizaciones obreras catalanas y también españolas se hace imprescindible reforzar el impulso realizado por los partidos desde el Parlament catalán, sin subordinar los anhelos democráticos -incluida la República- a la lucha por la defensa de los intereses de clase.

No quisiera terminar el artículo sin narrar el sugerente relato del esclavo Androcles que huyendo de su amo y oculto en una cueva le apareció un león que habitaba sus profundidades, el esclavo al darse cuenta que el animal cojeaba por culpa de una espina que tenía clavada en la base de su pata se la quito curando su herida, pasado el tiempo volverían a encontrarse sobre la arena de un circo de gladiadores, el animal en lugar de saltar sobre él, mansamente se echó a sus pies recibiendo, de este modo, ambos la libertad del emperador.

Artículo publicado en Unidad y Resistencia

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