06/03/2012 francesc casadó 0Comment

La aparición de nuevas potencias en Oriente Medio como Israel, Irán, Turquía y Egipto alimentadas por el crecimiento económico de los últimos años ha disparado la carrera por la conquista de la hegemonía en la región. La importancia geopolítica de Turquía es incuestionable, su primer ministro Erdogan se ha propuesto abanderar la nueva “doctrina neo-otomana” consistente en aprovechar los lazos religiosos, políticos y económicos en los países del entorno para convertirse en potencia líder del grupo. Irán quedaría excluido de este grupo claramente vinculado a la OTAN, de corte neoliberal y semi-independiente del imperio. Siria, con la que Turquía siempre había mantenido relaciones bilaterales ahora bajo el estigma de represor de la población civil ha visto cancelados sus bienes en el exterior, créditos financieros y planes de cooperación.

Los efectos de esta agresiva conducta en el frente persa pueden alcanzar Rusia, desde el Partido Comunista de la Federación Rusa se acusa de las protestas contra los comicios electorales a líderes políticos relacionados con el ex presidente Yelstin y a sectores proocidentales.

En el terreno militar Moscú ha declarado considerar el ataque a Siria como una “línea roja” que no va a tolerar, el sistema de misiles antiaéreos vendidos a Damasco dificultaría la eficacia de una supuesta zona de exclusión aérea defendida por las escuadras que despegasen del portaaviones George HW Bush.
EUA ha dado por concluida su campaña en Irak pero según la agencia de noticias RT parte del contingente que se debía retirar del país ha sido reubicado en la frontera de Siria y Jordania. El riesgo de expansión del conflicto es cada vez mayor, Hasán Nasralá, líder de Hezbolá, la organización chií libanesa, recientemente advirtió que “Estados Unidos debe entender que una guerra contra Irán y Siria no permanecerá (restringida) en esos dos países, sinó que se extenderá a otros en la región. Esto no es ninguna amenaza, es la realidad”.

Israel, además de ser el único país del área que posee el arma atómica, es el primer fabricante de tanques de última generación, seguido de Egipto, un ataque contra Irán por parte del estado hebreo provocaría una guerra nuclear limitada con la intención de forzar una renegociación del contencioso abierto a Damasco y posiblemente fuese la antesala de una declaración de guerra nuclear (1).

Los mercenarios de Al Qaeda continúan la guerra de maniobra iniciada en Libia, ahora en territorio turco y cerca de la frontera sur, donde el denominado Ejército Sirio de Liberación ha instalado campamentos para alojar un total de 20.000 voluntarios. A escasos 700 kilómetros de allí, en la frontera norte con Armenia se encuentra la base militar rusa 102a, donde está estacionada una división de fusileros de la guardia en estado de alerta de combate desde el pasado mes de diciembre en espera de un golpe dirigido hacia Irán desde suelo turco o desde la vecina Georgia, país que siempre ha respaldado un ataque por parte de la OTAN.

Nota:
(1) Herman Kahn, Los peldaños de la escalada.

Artículo publicado en Boltxe

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