06/03/2012 francesc casadó 0Comment

Los ataques aéreos de la OTAN en territorio libio son una prolongación en el tiempo de la agresión israelí llevada a cabo durante décadas contra el Estado palestino, avanzada la guerra civil los efectos de los bombardeos revelarán el auténtico drama humano de la población a pesar de los “corredores humanitarios” establecidos por los mismos países que mantienen el bloqueo económico.

El coronel Gadafi calificó las acciones contra su nación y por extensión a todo Oriente Próximo como una “cruzada medieval”, de hecho siete de los diez países que conforman la Península Arábiga son considerados monarquías absolutas, todas ellas satélites de EEUU y enfrentadas a la vecina república de Siria incluida en la “lista negra” o “eje del mal” términos estos acuñados por George Bush para justificar la invasión de Irak, también estado arábigo junto con la ahora convulsa república de Yemen.

Las Naciones Unidas están adoptando nuevas normas de actuación en el actual conflicto del norte de Africa, superando la doctrina clásica de “guerra preventiva” en el caso de riesgo para la soberanía de un país. Desde la década de los 80 hasta hoy esta doctrina, que no ley, ha adoptado diversas denominaciones: derecho de ingerencia, deber de ingerencia y finalmente “Responsabilidad de Proteger” (R2P son sus siglas en inglés), donde se convierte en una obligación para la comunidad internacional la defensa de la soberanía del país y la protección de la población de sus propios gobiernos en caso de genocidio con medidas coercitivas y como último recurso la fuerza militar. Se trata de dar carta blanca al Imperio en la actual escalada bélica.

La intervención atlantista en Libia puede tener un efecto dominó en Siria e Irán. EEUU no olvida el apoyo del carismático dirigente sirio Bashar al-Assad a los milicianos de Hezbolá durante la Guerra del Líbano en 2006 que obligó a retirarse a las tropas israelíes. Aplicar la doctrina R2P en Siria, incluida una zona de exclusión aérea apoyada desde la vecina Turquía representaría una amenaza directa para Irán, país que no ha dudado en proclamar que su defensa pasa por la obtención del arma nuclear.

El conflicto ha provocado gran cantidad de opiniones, incluso enfrentadas. Sería interesante extrapolar, trasladar la actual escalada bélica a los años de auge del nazismo anterior a la Segunda Guerra Mundial. En torno al congreso de la Internacional Comunista en 1936 se crearon dos corrientes: la minoritaria defendida por Gramsci proponía la unión de partidos obreros y liberales para superar el totalitarismo y retornar al orden democrático; la mayoritaria de la Komintern que proclamó la unidad de los partidos marxistas para defender las naciones de la agresión fascista. De esta coalición surgió la victoria electoral del Frente Popular en la II República española, ojalá nos sirva de ejemplo.

Publicado en Tercera información

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