06/03/2012 francesc casadó 0Comment

Funambulismo en la cuerda floja ante la bancarrota griega e italiana, ahora los gobiernos en crisis estarán formados por “gobiernos técnicos” donde antes el poder ejecutivo lo ejercían políticos defensores del Estado del bienestar, la consigna de la UE es cambiar todo para que no cambie nada.

Se tambalea la utopía burguesa de una Europa unida, el Parlamento alemán se vio obligado a votar la ampliación del fondo de rescate para Grecia y el resto de países periféricos o verse en la disyuntiva de tener que expulsarlos de la eurozona.

Otra de las medidas antisociales aprobada por la canciller Merkel en el Bundestag fue proponer al Consejo que no permita que el Banco Central Europeo ayude a financiar las deudas públicas, en especial de Italia, para que los acreedores privados puedan participar en el rescate.

La dirección de los gobiernos tecnócratas ha recaído sobre economistas afines a Bruselas, el premier italiano Mario Monti es miembro del reducido grupo de sabios presidido por Felipe González, posible candidato europeo en España si también fuera necesario un “gobierno de unidad”.

A cambio de la prometida ayuda económica los países intervenidos tendrán que recortar todavía más las pensiones y continuar privatizando lo público, supondrá una carga insoportable sobre las espaldas de los ciudadanos, los comunistas griegos han rechazado el nuevo gobierno y se muestran contrarios a cualquier medida de austeridad.

El analista europeo Jean Quatremer publica en su blog del diario galo Libération un interesante artículo de política ficción en el que vaticina un escenario a corto plazo con Grecia como protagonista, donde el resultado de las elecciones anticipadas dan la victoria a la derecha nacionalista, ésta decide devaluar la moneda para recuperar competitividad en los mercados pero el sector financiero se declara en quiebra y el PIB se reduce a la mitad provocando despidos masivos y recortes salariales, se suceden las rebeliones por todo el país con el resultado de numerosas víctimas entre el ejército y militantes del Partido Comunista. Un golpe de Estado con el apoyo de los estadounidenses lleva al poder a un general. Francia, por si misma no es capaz de financiarse en los mercados. Los inversores deciden depositar sus ahorros en Alemania y EEUU. A finales de 2012 la zona euro vuelve a las monedas nacionales, todos sus países entran en una profunda recesión. Alemania ve caer sus exportaciones, sus productos se han vuelto inasequibles, la deuda se incrementa, ahora se siente aislada y empieza a aumentar el presupuesto de su ejército.

Artículo publicado en Diario Octubre

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