02/03/2012 francesc casadó 0Comment

 El 14 de abril de 1931 se proclama la segunda República española. En el ayuntamiento de Eibar se colgó la bandera tricolor. Por la tarde, es proclamada oficialmente en Madrid y ese mismo día Macià proclama la República Catalana dentro de una federación de pueblos ibéricos. Aunque más tarde, Macià pacto la transformación de esta en un gobierno propio (la Generalitat) y un estatuto de autonomía.

En julio de 1931 el gobierno provisional de la Generalitat aprobaba el proyecto de “Estatut de Catalunya”, constaba de 52 artículos, el primero de los cuales anunciaba que “Catalunya es un estado autónomo dentro de la República española”. El preámbulo hacia constar la aspiración a una estructuración federativa del estado español. También correspondería a la Generalitat la competencia en recaudación de impuestos y monopolios.

En el actual proyecto de “Nou Estatut” elaborado por el gobierno tripartito catalán el primer artículo dictaba que “Catalunya es una nación” y exigía un sistema de financiación fiscal y de impuestos más justo.

En Agosto de 1931, el pueblo catalán aprobó el proyecto de ‘Estatut’ con el 95 por ciento de los votos y fue traído personalmente por Macià a Madrid.

Paradoja de la actual monarquía democrática, los catalanes seremos llamados a votar el referéndum estatutario una vez el Congreso de los diputados halla reformado y aprobado el “Nou Estatut”.

El gobierno de Manuel Azaña abordó el tema de la cuestión catalana, pero en la coalición gubernamental había muchas reservas, especialmente por parte de los socialistas.

En abril de 1932, 200.000 personas se manifestaban en Barcelona y obligaban a las Cortes a empezar la discusión.

El texto inicial fue objeto de importantes modificaciones. La formulación del artículo primero se convirtió en otro que definía a Catalunya como una “región autónoma integrante del estado español”. Fue también suprimido el punto sobre la aspiración a una estructura federal del estado español. A el artículo que otorgaba a la Generalitat el poder en materia agraria se añadió una cláusula que salvaguardaba las competencias del poder central.

La lentitud de la discusión fue rota por el fallido golpe de estado del general Sanjurjo, bajo la presión popular las Cortes aprobaron el ‘Estatut’ el 9 de septiembre de 1932.

Ahora, las declaraciones del general retirado Mena, proclamando el uso de la fuerza para mantener la unidad nacional son el punto de partida a las negociaciones del proyecto estatutario de Maragall en Madrid. El poder central no acepta en el articulado el término “nación”, no aparecerá ni en el preámbulo.

Asi las cosas, Convergencia i Unió desde la óptica propia del nacionalismo catalanista pacta con Zapatero el llamado “Estatut de la Moncloa”, pacto que es aceptado de facto por el gobierno tripartito catalán, solo ERC da muestras de rechazo a la humillación inflingida por el gobierno central, uno de sus lideres, Joan Ridao declara: “Para este estatuto ya teníamos el anterior”.

Una pregunta parece obligada: Seria posible que Zapatero realizase un pacto de iguales o similares condiciones para el problema vasco?

Un mes después del pacto estatutario se convoca en Barcelona una manifestación bajo el lema “Som una nació, autodeterminació”, al acto acuden medio millón de personas, según el ente público TVE. Esta masiva participación se traduce en un movimiento social que rechaza el sentido de clase burgués con que el ‘Estatut’ ha sido confeccionado desde su principio, ignorando problemas tan importantes como carencias sociales, pensiones bajas, riesgo de xenofobia y precariedad laboral.

Para Catalunya y toda España el ‘ Estatut’ de 1932 fue una importante victoria de las fuerzas democráticas que no habían disfrutado de tanta libertad en los últimos 200 años. Hoy, continua la lucha por los derechos nacionales de Catalunya, Euskadi, Aragón y todos los pueblos de España.

27/03/2006 | Rebelion.org

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