02/03/2012 francesc casadó 0Comment

Ha llegado al final de su trayecto el carguero Rachel Carrie que debía encabezar la Flotilla para la Libertad con material humanitario con destino a Gaza y quedo atrasado debido a problemas mecánicos. El resto de la flota sufrió el salvaje abordaje del ejército israelí, con el trágico balance de 9 muertos y 20 desaparecidos, acción llevada a cabo, según el estado hebreo, para mantener el bloqueo de la Franja.

La condena mundial ha sido prácticamente unánime, la alta comisionada de Naciones Unidas, Louise Arbour, declaraba: “Abrir la vía humanitaria será un paso importante, pero no una respuesta suficiente, lo esencial del desafío es político”, sin embargo la ONU en su condena final es incapaz de culpar al estado de Israel de las victimas acaecidas.

Coge fuerza el argumento que el criminal asalto fue realizado premeditadamente con doble intención, primero, mantener el bloqueo de ayuda humanitaria a la necesitada población palestina y segundo, castigar a Turquía por su giro político y económico hacia Irán. Si un país supone una amenaza para los intereses de las potencias dominantes en la zona (Israel y EUA) está vulnerando su seguridad, en un mundo en guerra global el conflicto se desplaza del Mediterráneo a Oriente Medio. En este orden de cosas los presidentes de Irán y Venezuela hacen una declaración conjunta exigiendo una firme condena internacional y el envío de convoyes con todo tipo de ayuda humanitaria para romper el embargo.

Desde el estado hebreo el primer ministro Netanyahu acusaba al mundo de estigmatizar la nación y justificó el asalto a la flotilla como un acto de seguridad territorial, tachando de `hipocresía internacional´ las críticas sobre lo sucedido, esta sibilina declaración coincide con la opinión internacional aunque por distintos y oscuros motivos, a sabe: para Israel la ONU es un organismo que debe tolerar el terrorismo de estado; para la opinión pública la ONU no acusa a Israel de homicidio indiscriminado.

Esta hipocresía está también presente en la política nacional, aunque una de las activistas embarcadas era catalana, Laura Arau, el Gobern català no hizo ningún tipo de declaración al respecto, no es ningún secreto la afinidad sionista de buena parte de la clase política catalana.

El Mediterráneo es encrucijada de culturas y cuna del poeta griego K. Kavafis autor del conocido poema a la isla de Itaca, cantado por Lluis Llach: “Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. / Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, / entenderás ya qué significan las Itacas”

Artículo publicado en Rebelión.org

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